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El Móstoles se complica la promoción de ascenso.
Foto: archivo. |
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Como si de una moneda se tratara, el próximo fin de semana los hombres que dirige Andrés Rosado, culminarán para bien o para mal la temporada ante el filial del Real Madrid. Será a cara o cruz. Esta es la lectura principal que se desprende tras no ser capaces de vencer a un Rayo B que nada se jugaba, pero culminó un buen encuentro en El Soto.
El Móstoles comenzó dominando territorialmente el choque. Por su parte, los rayistas no renunciaban al ataque y buscaban la portería rival con rápidas contras. La mejor ocasión para los visitantes estuvo en botas de Yoan, que enganchó un buen zapatazo desde fuera del área que se marchó rozando el travesaño. Los azulones también buscaban la meta rival, y la más clara la tuvo Sierra; el lateral desaprovechó un remate a apenas un metro de la portería y que sacó como buena mente pudo con el pie el guardameta Dani.
Toda la emoción y sobre todos los goles iban a quedar para el segundo periodo. Nada hacía presagiar lo que se avecinaba tras presenciar los diez primeros minutos más sosos de toda la temporada en El Soto. Pero el vendaval se desató a partir del cuarto de hora. El Móstoles tuvo el gol en una doble y clarísima ocasión; Israel ponía un balón templado desde la derecha y Alberto conectaba un testarazo al que respondió con un paradón pleno de reflejos Dani, el rechace quedó a pies de Davís Sánchez que la estrelló en el larguero cuando parecía más difícil fallarla que hacer gol.
A raíz de esa jugada, salió a relucir uno de los tópicos del fútbol: quien perdona paga. Un rapidísimo contragolpe de los franjirrojos iba a ser culminado por Loe, que no le temblaba la pierna a la hora de batir en el mano a mano a Marco. El delantero rayista ponía la guinda a su extraordinario encuentro donde tuvo en jaque continuamente a toda la defensa mostoleña.
Sin tiempo para saborear la ventaja, el Móstoles tiró de casta e igualó tan sólo un minuto después. Esta vez David Sánchez si acertó y de cerero testarazo, reestablecía una igualada más que merecida.
Restaba mucho tiempo para buscar la codiciada victoria, pero la precipitación y la falta de ideas hicieron que los locales fuesen paulatinamente bajando el pistón y disfrutando cada vez de menos ocasiones de perforar la portería rival.
Ahora las posibilidades del Móstoles pasan por repetir al menos el mismo resultado que coseche el Getafe ´B´ que precisamente recibe al filial rayista. Saldremos de dudas en apenas una semana |