|
|
El Ciempo no pudo mantener la ventaja en la segunda parte.
Foto: ESTHER JUARANZ |
|
|
| |
|
|
|
| |
|
Todo estaba preparado en Ciempozuelos para vivir lo que pudo ser y al final no fue. Durante toda la semana, la afición se volcó para hacer del Nuevo Municipal un infierno para los canarios de Las Palmas B, al tiempo, que convertirlo en el mejor de los escenarios para vivir un día grande. Un tifo de 23 metros acompañado de un mosaico con los colores rojo y blanco, recibieron al equipo, que emocionado, portó una pancarta de apoyo a su compañero Puski, ausente tras ser operado el pasado fin de semana.
Sin duda, el espíritu de ‘El Toro’ estuvo presente en los corazones de plantilla y aficionados, que con 300 camisetas con su nombre, le dedicaron además, cánticos de apoyo. Sin embargo, de nuevo el destino y las cosas del fútbol y de un árbitro que se ‘equivocó’, condenaron al Ciempo a quedarse sin ascenso por tercera vez en cuatro años. Cosas del fútbol... De la euforia contenida se pasó a las lágrimas, lágrimas de impotencia y de rabia por tenerlo tan cerca y no poder alcanzarlo. Sin duda, un final injusto para este equipo y para todo un pueblo.
El partido comenzó de la peor forma posible. A los ocho minutos, el jugador más decisivo de la eliminatoria, Randy, se sacó un disparo espectacular desde fuera del área que se coló en la portería de Sito. El tanto de los canarios obligaba a los arlequinados a marcar dos tantos, el más difícil todavía. Los de Alfredo salieron algo nerviosos y pagaron su mal inicio, aunque lo enmendaron antes del descanso con el tanto de Nacho González de cabeza tras un saque de esquina.
|
|
Los jugadores arlequinados le dedicaron los tantos a Pusky.
Foto: ESTHER JUARANZ |
|
|
| |
|
Con la eliminatoria favorable a los visitantes (a quienes les valía cualquier empate con goles) arrancó la segunda mitad. Llevados en volandas por los incansables ánimos desde la grada, el Ciempo empezó a creer en sus posibilidades con el gol de Marín. Con el 2-1, los madrileños tenían más cerca la Segunda B, hasta que el colegiado extremeño Calle Hernández se encargó de cortar el despegue de los nuestros señalando un penalti riguroso sobre Randy y expulsando con roja directa a Iván Polo. El propio Randy transformó la pena máxima que dejó ‘tocado’ de moral a un Ciempo que jugó los últimos minutos con más corazón que cabeza, y que acabó perdiendo el partido ya en prolongación.
Sito había subido a rematar un corner y la contra rápida del filial canario acabó con el tanto de Dailos a puerta vacía. Las Palmas B vuelve a la Segunda B 17 años después y tras disputar su décimo play-off, mientras que al Ciempo le tocó otra vez más –y van tres-, la cara más amarga del fútbol, la de la derrota.
|