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De oficio, goleador. Ni delantero, ni mediapunta, ni siquiera futbolista. Cuando le pregunten sus nietos “Abuelo, ¿tú de joven qué hacías?”, él responderá: “Yo metía goles”. Es el gran ídolo. Puede presumir de haber hecho felices a millones de personas: a los españolistas, a los madridistas y desde el 13 de octubre, a todos los españoles. A todos, menos a Laporta. El goleador que le quitó una Liga en el último minuto al “President” no se quiso dosificar. Los goleadores nunca se dosifican. Y mucho menos el goleador Raúl. Raúl Tamudo.
Tamudo luce en su equipo el número 23. El número de Michael Jordan. El número que muestran en sus camisetas miles de aficionados españolistas que acuden cada quince días a la Montaña Olímpica. El número que desde hace tres meses graban en sus zamarras blancas cientos de madridistas, henchidos de orgullo por y gracias a Tamudo. El número del goleador que debutó en Primera División un 23 de marzo de hace una década. Cómo no, marcó en su primer partido y cambió el “29” por el “23”.
El vendedor de camisetas asumió otro reto. El de convencer a los españoles de que han de viajar a Austria o Suiza con su camiseta de España. En esa ocasión no será con una camiseta que enseñe el “23”. En la Selección Tamudo lleva el “19”, salvo que Pepe Reina le ceda al goleador ese dorsal “23” para que se sienta más cómodo en la Eurocopa. Porque, a pesar de que a Luis Aragonés le convence más para la cita europea la polivalencia de Luis García que los goles de Tamudo, el goleador se ha merecido jugar su primer gran campeonato con la Selección Española. Ojalá el día 23 de junio estemos clasificados para las semifinales de la Eurocopa. Por supuesto, allí debe estar el goleador que cuando se retire seguirá “vendiendo” camisetas. Don Tamudo. |