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El último campeón de la Tercera madrileña que ascendió directamente fue el Móstoles en 1990. Desde entonces, con la introducción de las fases de ascenso, ser campeón no es sinónimo de subir de categoría. El principal objetivo de las liguillas y, desde el 2005, los play-offs, es hacer más rentables y atractivos los cierres de campaña, aun a costa de perjudicar a los mejores equipos de la temporada.
Con este formato, un conjunto para subir no sólo debe demostrar regularidad durante 38 jornadas (ó 42), sino que también debe ser consistente en dos eliminatorias a ida y vuelta. El sistema es el que es, con sus virtudes y defectos.
Generalmente los campeones rubrican su supremacía en los play-offs, al menos esto es lo que se desprende de las estadísticas. Entre 1991 y 2007 se disputaron 17 fases de ascenso a Segunda A. De los 68 equipos que subieron, 23 lo hicieron como primeros de grupo (34%) y once como cuartos (16%).
Por otro lado, en el último lustro, 87 equipos subieron de Tercera a Segunda B. De ellos, 35 fueron primeros (40%) y doce cuartos (14%). Las cifras guardan cierta lógica, por algo fueron campeones. Sin embargo, esta tendencia a nivel nacional se invierte radicalmente si sólo se analiza lo que ocurre en la Tercera de Madrid. Desde 1991, 21 conjuntos de la Comunidad subieron a la categoría de bronce. Curiosamente, sólo tres fueron campeones de grupo (14%): Aranjuez (1994), Santa Ana (1995) y Sanse (2003). En contraposición, nueve de esos 21 ascendidos habían finalizado en la cuarta posición (43%).
Que suban más cuartos que primeros suele justificarse con que los campeones llegan más relajados a la fase final, mientras que los cuartos, más sufridos, lo hacen con más tensión y moral. Claro que este argumento se desmorona fuera de Madrid. No hay una única explicación porque cada partido (y cada eliminatoria) tiene su propia historia, pero sí es cierto que las diferencias entre los cuatro primeros madrileños no son tan grandes como en otros grupos. El Ciempozuelos ya dio en Jerez de los Caballeros el primer paso para que su primer título de Tercera se convierta también en un salto de categoría. Le quedan tres escalones. Hasta el momento, los de Santaelena marchan a paso de campeón. |