FOTO: Iván de Andrés (Archivo)

Tercera salida con Manolo Díaz al frente, y tercer partido que se el escapa al Real Madrid Castilla en los últimos minutos. En sus tres partidos de visitante, el nuevo técnico del filial ha visto como se le han escapado seis de los nueve puntos en los últimos diez minutos de partido. Así, como suena, seis puntos al limbo en el tramo final del choque.

El partido empezaba sin novedades en los blancos. Manolo Díaz repitió alineación por cuarta jornada consecutiva; mientras que Sergio Pellicer introducía hasta cinco novedades con respecto al partido del pasado domingo en Majadahonda. Y ninguno de los dos tomaba la iniciativa de comienzo, alargándose los llamados minutos de tanteo hasta el cuarto de hora. Tras un buen remate de Feuillassier desviado a córner, la pizarra blanca dio su fruto. El saque de esquina botado a la derecha de Pedro López lo botó en corto Fidalgo para Seoane; doblando el primero al segundo hacia campo propio. Una vez que el balón volvió a Fidalgo, el ocho castillista puso un centro medido al segundo palo; justo a la cabeza de Manu Hernando; quien envió el balón al fondo de la portería.

Una vez por delante en el marcador, el Castilla se hizo con el control del partido. No es que fuese un dominio abrumador; pero sí llevaba el peso del partido, a pesar de que el Deportivo Fabril despertó. La necesidad de puntos del filial coruñés, colista en este primer tercio de la competición, hizo espabilar a los futbolistas blanquiazules, pero sin hacer sufrir a los blancos. Los madridistas vivían cómodos sin sufrir; hasta que un nuevo error de Luca Zidane hizo que el marcador se igualara. Víctor García disparó desde unos treinta metros, muy fuerte, en un disparo que parecía que iba camino de la escuadra. Por el camino, Luca metió la mano para despejar el balón; despejándolo hacia atrás y metiéndolo en su propia portería.

Con el marcador de nuevo igualado, los merengues le metieron una marcha más al partido. Quedaba poco para el descanso, pero los madrileños creían y tuvieron opciones de gol, adelantándose de nuevo a balón parado en el descuento. Al poco de levantarse el cartelón, Cristo ejecutó una falta a la perfección. El canario con el guante diestro envió el balón por la escuadra desde la semiluna del área de lanzamiento directo; ayudado de su compañeros incrustados en al barrera que se movieron y estorbaron para que se hiciese el hueco justo; pasándoles el balón por encima.

Tras el paso por vestuarios, los locales volvieron a dar un paso al frente, pero sin pólvora. Aunque Juanje tuvo en sus botas el 2-2; a los diez minutos de la reanudación el Castilla parecía sentenciar el choque. Jaume abrió para De Frutos, que ganó la línea de fondo y metió un pase raso al segundo palo con el que Cristo que llegaba en carrera no tendría más que empujarla. Sin embargo, antes de que el balón llegara al delantero tinerfeño, Quique trató de despejar el balón, introduciéndolo en su propia portería.

Con el 1-3 el partido se tiñó completamente de blanco. Los de Manolo Díaz jugaban a gusto, y tuvieron opciones de marcar el cuarto. De esas en las que se suele decir “el que perdona lo acaba pagando”, pero que a nadie se le vino a la cabeza, dado el desarrollo del partido. Mérito de ello también tuvo el meta local, con hasta tres grandes paradas salvadoras, en las que se cimentó la remontada de su equipo.

Pero si en algo se cimentó la remontada gallega fue en los cambios. No le pudieron salir mejor a Sergio Pellicer, que extrañamente cambió su dupla atacante, dando entrada a Uxío y May, anotando los dos los tres goles de la remontada. En dos minutos, los que van del setenta y nueve al ochenta y uno el Fabril dejó en nada la ventaja merengue. El primero en anotar fue Uxío, tras habilitarle May con la testa tras un centro de Víctor García. Un gol que hizo despertar los fantasmas de Salamanca y Ponferrada, que acabaron apareciendo. Dos minutos después era May el que enviaba el balón al fondo de las mayas; justo sobre el punto de penalti con la testa, tras un buen centro desde la banda izquierda.

Con el partido igualado nuevamente, el choque se convirtió en un correcalles. Un correcalles en el que el Castilla estaba mejor; en el que dio un paso al frente y en el que tuvo tres opciones claras de marcar. Dos de Seoane (una de ellas se la quitó Pedro López con una gran parada) y otra de Cristo. Por su parte, el Fabril llegaba a las inmediaciones del área, pero sin hacer daño. Todo, hasta que en el primer minuto del descuento; tras una falta de Manu Hernando se fue todo al traste. Un viejo conocido del fútbol de Madriz, Jony Montiel, botó la falta escorada a la derecha, tirando mal los madrileños el fuera de juego; puesto que entraron cuatro jugadores al remate habilitados por Seoane, que se quedó enganchado. De los cuatro futbolistas locales, alguno andaba en posición adelantada, pero May que fue el que envió el balón al fondo de la portería con la cabeza, entendió Vicente Moral que no (el asistente levantó el banderín); consumándose así una nueva catástrofe del Castilla fuera de casa.

 

DEPORTIVO FABRIL Pedro López (A); Blas, Quique (A), One, Lucas; Víctor García, Carlos López (A), Gandoy (May 76’), Juanje (Iago Novo 65’); Jony Montiel; y Pedro (Uxío 57’).
REAL MADRID CASTILLA Luca Zidane; López, De la Fuente (Álex 69’), Manu Hernando (A), Fran García (A); Fidalgo (Martín Calderón 76’), Jaume; De Frutos, Seoane, Feuillassier (Alberto 87’); y Cristo.
GOLES 0-1 Manu Hernando (14’); 1-1 Víctor García (36’); 1-2 Cristo (45’+1’); 1-3 Quique (propia puerta (56’); 2-3 Uxío (79’); 3-3 May (81’); y 4-3 May (91’).
ÁRBITRO Vicente Moral. Tuvo que parar el partido dos minutos en el primer tiempo para ser atendido en su pierna izquierda, acabando el partido sin problemas.
INCIDENCIAS Mundo do Fútbol, unos 600 espectadores.

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