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Los pequeños detalles son decisivos a veces; sucede en cualquier ámbito
de la vida, y en el fútbol también, ya que determinan el resultado de un
partido. Un árbitro del colegio castellano-leonés, que responde al nombre
de Julián Rodríguez Santiago, se coló de forma inesperada en la fiesta cual
caballo de Troya, arruinando las ilusiones del Getafe C.F. de llevarse la
Copa del Rey. Seguramente no cometió los errores de forma deliberada,
pero ante la duda, tuvo claro siempre quienes eran los modestos y quienes
no. Para él era más sencillo mirar hacia otro lado cuando la cosa se ponía
fea para el equipo andaluz.
Pero no solamente hay que echarle la culpa al empedrado, aunque éste
fuera como un camino repleto de adoquines. En el “debe” del Getafe está el
no haber aprovechado el mal momento de final de temporada sevillista. En
un combate de boxeo, probablemente los de Schuster hubiesen ganado a
los puntos, pero aquí únicamente vence quien mete la pelotita, y para eso,
pocas opciones mejores que contar en tu equipo con Kanouté.
Una oportunidad, y sólo una clara disfrutaron, y el malí no perdonó. Ante la
tímida salida de Luis García al delantero no le tembló la pierna e hizo el que
a la postre, sería el único tanto del partido. La jugada vino precedida de un
gran error en el despeje de Pulido, que dejó medio gol en bandeja al
futbolista del Sevilla. Tres minutos antes, Dani Güiza tuvo la oportunidad de
hacer callar a algunos que decían no saber quién era ése gaditano máximo
artillero de la Copa. Ante una jugada casi calcada a la relatada del gol
sevillista, Güiza vio la portería muy chiquitita y a Palop muy grande. El
fondo sur del Bernabéu contemplaba atónito cómo en unos instantes se
pasaba de tocar al gloria a ir por detrás en el marcador.
El Sevilla dominaba territorialmente el encuentro, y aunque no llegaba a
inquietar demasiado la portería, sí era algo mejor que su rival. El Getafe
jugaba con balones largos, y ahí entre Alves y Javi Navarro se apañaban
bien tapando las carencias de Dragutinovic. Poco antes del descanso se
pidió penalty del defensa serbio sobre Cotelo, aunque ni el colegiado ni su
asistente vieron nada punible. Justo antes de visitar los vestuarios otra
acción sacudió el estadio, esta vez el terremoto era de mayor magnitud;
Renato se llevaba por delante a Manu del Moral cuando éste se disponía a
hacer el empate. En esta ocasión Rodríguez Santiago cambió de
nacionalidad por un instante y se hizo el sueco, como si las protestas
azulonas no fueran con él, o mejor dicho, como si no entendiese de qué
demonios le estaban hablando.
La segunda mitad comenzó a evidenciar rápidamente el desplome físico de
los de Juande. El Getafe era dueño y señor de la pelota, pero para ser
sinceros, no fue su mejor noche de fútbol creativo, y mucho menos a la
hora de inquietar la portería rival. No había demasiadas ocasiones de gol;
la más clara la tuvo Manu en una internada por la derecha, pero su duda
entre golpear fuerte al balón o mandarlo en forma de vaselina ante la salida
de Palop, le hizo marrar su oportunidad.
Cada vez quedaba menos y Schuster se lo jugaba todo con tres delanteros
sobre el campo, pero tampoco la maniobra surtió gran efecto. El Sevilla
llevaba el choque donde más le gusta cuando no le sale bien jugar al
fútbol, paradas continuas, rife-rafes entre los jugadores, protestas...en
definitiva, quemar al rival para agotar el partido. En los instantes finales
hubo de todo dentro de su área, pero si antes el colegiado no quiso ver
acciones más evidentes, mucho menos lo iba a hacer cuando el grande
estaba a punto de hacer historia a costa del chico.
Al final el Sevilla tiene su tercera copa de la temporada, pero la ciudad de
Getafe y sus aficionados deben sentirse orgullosos, los suyos han sido en
esta competición tan buenos como el que más; si no se ha alzado la copa
desde luego no ha sido por falta de ilusión y ganas. Trabajando de la
misma manera, el Getafe C.F. algún día será considerado como un grande,
lo que en realidad ya es, aunque algunos lo intentaron impedir, una
calurosa noche de junio. |
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SEVILLA: |
Palop, Alves, Javi Navarro, Dragutinovic, Puerta (Duda 74' (A)), Poulsen, Escudé, Jesús Navas, Renato (A)(Martí 80'), Luis Fabiano (Kerzakhov 49'), Kanouté (R).
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GETAFE: |
Luis García, Paredes (A), Belenguer (A), Contra (Pachón 83'), Pulido (A), Celestini (A), Nacho (A) (Vivar Dorado 69'), Cotelo, Casquero, Manu del Moral (Maris 79'), Güiza (A). |
ARBITRO: |
Rodríguez Santiago. Mal. |
GOLES: |
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Estadio Santiago Bernabéu, lleno absoluto, 85.000 espectadores.
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