Nadie hubiera apostado por un arranque de partido tan movido y tan desfavorable para el cuadro getafense. Cuando muchos aficionados todavía no habían ocupado sus localidades, el Valencia ya iba por delante en el marcador.
Quedan menos de veinticuatro horas para la gran cita. La final de la Copa del Rey en la que el Getafe repite presencia por segundo año consecutivo. Después del varapalo que supuso la eliminación en cuartos de final de la copa de la UEFA los de Michael Laudrup ya solo piensa en un rival, el Valencia Club de Fútbo, en un estadio, el Vicente Calderón, y en una masa de aficionados que, seis días después, volverá a apoyarles de forma incondicional.