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| El fútbol ya le debe dos al Getafe. Foto: archivo. |
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Nadie hubiera apostado por un arranque de partido tan movido y tan desfavorable para el cuadro getafense. Cuando muchos aficionados todavía no habían ocupado sus localidades, el Valencia ya iba por delante en el marcador.
Mata mandó a las mallas un disparo dentro del área que Arizmendi desvió con la testa a los cuatro minutos. El gol abrió la herida sin cicatrizar del Getafe tras el mazazo de la eliminación en UEFA y le dejó grogui el tiempo suficiente para que los naranjas anotaran el segundo por mediación de un ex azulón, Alexis, que cabeceó a las mallas un saque de esquina.
A partir de ahí, los de Koeman cometieron el error de no aprovechar el bajón anímico del rival y dejar que ganaran metros. Como sucediera ante el Bayern, otra vez Contra se echó al equipo a la espalda, se internó en el área y provocó el penalti de la esperanza azul al ser derribado por Moretti al borde del descanso. Una pena máxima que el colegiado acabó señalando a instancias de su asistente, y que transformó Granero.
Precisamente ‘el pirata’ dio el primer aviso nada más arrancar la segunda parte en un balón colgado que no llegó a rematar ante Hildebrand por centímetros, para después estrellar en el larguero un disparo que pudo ser el empate. Antes, Villa había puesto el susto de nuevo con dos oportunidades muy claras. En la primera, mandó el balón fuera tras una buena contra, y en la segunda, apareció Ustari para enviar a corner con una buena parada. Los valencianistas tenían claro que tenían que marcar otro gol para estar tranquilos y de ahí la fuerza con la que salieron tras el descanso. Koeman no se fiaba del Getafe y tenía motivos, porque si algo le sobra al conjunto madrileño es lucha, garra y ambición. Laudrup movió su banquillo y se jugó el todo por el todo metiendo a Celestini y Braulio. Antes, Contra tuvo que dejar su puesto a Pablo por problemas musculares como consecuencia de la patada de Moretti en el penalti.
Los azulones sacaron fuerzas de flaqueza y se fueron arriba con más corazón que cabeza. Braulio tuvo el empate en un cabezazo pegado al poste que Hildebrand sacó milagrosamente. Pasaban los minutos y la Copa se le escapaba al Getafe. El Valencia tiró de oficio y ganaba minutos al crono. Las esperanzas de remontada para los madrileños se esfumaron definitivamente con el tanto de Fernando Morientes a falta de seis minutos. Baraja botaba la falta al borde del área y el ‘9’ no desaprovechaba el regalo de Ustari en el área chica.
La derrota por 3 a 1 deja al Getafe sin título copero por segundo año consecutivo. Un triste final para un equipo que mereció mucho más esta campaña y al que el fútbol ya le debe dos. |