FUENLABRADA | El renacer de Milla

Tras un año condicionado por una grave lesión de rodilla, el centrocampista del Fuenlabrada cierra el 2016 cargado de “reilusión”

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“Transformar las imperfecciones y las debilidades en fortalezas es la máxima por la que se rigen la mayoría de los deportistas de élite. Siempre me gusta poner el ejemplo de Rafa Nadal, que aprovechó su baja en la competición por lesión para prepararse físicamente, entrenar duro y volver mucho más fuerte a las pistas. Nadal supo sacar partido de su supuesta debilidad en la rodilla”.

Así, de la misma forma que el autor Luis Galindo lo hace sobre Nadal, cabría hablar de la vuelta al ruedo futbolístico de Luis Milla “Millita”. Un futbolista que, tras una grave lesión de rodilla a finales del 2015, supo transformar su mayor debilidad, la de verse fuera del verde, en su mayor fortaleza. La que le permitió allá por mayo volver para cerrar el 2016 como director de toda una banda, la fuenlabreña de Antonio Calderón.

Y es que mucho ha llovido desde que el dos de septiembre del 2015 Milla, flamante fichaje del Guijuelo procedente del Alcorcón, tuviera que retirarse lesionado de un duelo copero entre los salmantinos y el Pontevedra. Un gol suyo valía para sellar un pase que, desde el minuto 69, quedó en un segundo plano.

Su hasta entonces notable temporada, con dos tantos en tres partidos, quedó empañada tras conocerse la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. Una lesión que le tendría algo más de ocho meses fuera del foco.

Aquel al que, no sin mucho trabajo, volvió el pasado siete de mayo frente al Izarra, viendo así cumplido su deseo para el presente año: “Solo pido al 2016 que me dejes volver a disfrutar de lo que más me gusta”.

Un 2016 que ha supuesto lo peor y lo mejor para Milla. Desde la cruz de su proceso de recuperación hasta la cara. La de su renacer futbolístico en Fuenlabrada, tal y como atesoran sus 15 partidos y 1.098 minutos disputados hasta ahora. Suficientes para convertir en indiscutible a un mirlo llamado a volar pronto del nido del Fernando Torres.

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