No le ha podido sentar peor el cambio de año al Navalcarnero. El cuadro rojiblanco, que acabó el 2018 fuera del descenso, cuenta por derrotas sus partidos en el nuevo año, lo que le ha complicado la permanencia. Aunque todavía queda mucho por delante, la derrota de este domingo frente a un rival directo como el Rápido de Bouzas, fue un golpe demasiado duro. Y lo fue porque no merecieron los de Fran Garrido marcharse de vacío; topándose hasta dos veces con la madera en el segundo tiempo.

De inicio sorprendió el Rápido de Bouzas. Michel Alonso apostó por una defensa de cinco, con tres mediocentros por delante y dos puntas. Un nuevo sistema de juego, buscando no conceder nada a los rojiblancos, sin ninguna complicación. Aunque los gallegos no renunciaban a jugar, si tenían claro que sus opciones de puntuar pasaban por no conceder nada. Enfrente, Fran Garrido volvió al 4-4-2 aparcando los tres centrales utilizados en O Vao una semana antes.

El partido como se preveía fue equilibrado. Separados por tan solo cuatro puntos en las catacumbas de la tabla, los dos equipos sabían de la importancia del partido, y lo mal parados que podían salir en caso de derrota. No es que jugaran con miedo el partido, ni que les temblaran las piernas; pero sí con precauciones. Ambos equipos arriesgaban lo justo, y aunque no renunciaban a jugar el balón, tampoco se entretenían con él. Rápidamente el balón buscaba los puntas de ambos equipos, aunque el Navalcarnero intentaba abrir más el campo con Cifo y Sergi.

Sin un dominador claro del balón ni del partido, las ocasiones escasearon. Aunque comenzó golpeando el cuadro vigués por mediación de Cotilla, fueron más y mejores las ocasiones de los rojiblancos. Como un balón al larguero que envió Joaquín en una contra que inició y finalizó él en jugada personal; o una falta directa de Cifo en la que Brais tuvo que meter la mano para despejar a córner. Un córner tras el cual la tuvo Esnaider, pero remató alto. Sergi remató fuera de cabeza un centro de Joaquín desde la derecha; mientras que en otra contra Youssef probó a Diego Conde justo antes de la finalización del primer tiempo.

Tras el paso por vestuarios, Santos dejó su sitio a Toni Jou, sin variar el técnico gallego su 5-3-2; aunque de inicio salió mejor el Navalcarnero al segundo acto. Los de Fran Garrido ganaron metros sobre el césped, y tuvieron más el balón, siendo verticales buscando la portería de Brais. Tanto, que a los dos minutos pudieron adelantarse por mediación de Cifo, tras una buena combinación con Joaquín y Sergi. Sin embargo, fueron los gallegos los que movieron el marcador cuando se cumplía la hora de partido. Toni Jou colgó una falta desde el perfil diestro, que Iago López mandó al fondo de la portería con un gran cabezazo que se coló cerca de la escuadra; sin que Diego Conde pudiera hacer nada.

Pero el Navalcarnero no se vino abajo ni muchísimo menos. Los hombres de Fran Garrido reaccionaron bien al tanto encajado. Siguieron mandando sobre el césped y controlando el balón, y solo los palos impidieron que en los cinco minutos posteriores al tanto visitante, lograran equilibrar el choque a balón parado. El primero en toparse con el larguero fue Manu Jaimez, al peinar de cabeza un córner. Poco después, fue Joya (que acababa de entrar), el que estrelló el balón en el palo; en una falta directa botada cerca del pico del área. Y a la salida de otra falta, de nuevo Manu Jaimez tuvo el empate, pero el balón se le marchó por poco.

En el tramo final del partido, los locales se volcaron. Sin nada ya que perder (el partido lo estaba y el gol average gracias al 0-3 de la ida tampoco), los rojiblancos ganaron muchos metros sobre el césped, jugando totalmente en campo rival. Sin embargo, el Rápido de Bouzas se defendió como gato panza arriba, parando el choque todo lo que pudo y arañando todos los segundos al crono posibles en cada acción. Esto hizo precipitarse y desesperarse a los jugadores navalcarnereños, que perdieron la claridad en el juego, y no fueron capaces de poner en apuros al meta Brais. Un equipo el gallego, que tuvo que jugar los seis minutos de descuento, al tenerse que retirar en camilla el central Vitra, con todos los cambios ya agotados.

De este modo, el Navalcarnero perdió su primer partido como local desde la salida de Iván Ruiz, cayendo al antepenúltimo puesto de la tabla, a tres puntos de la salvación; acercándose a tan solo un punto ya el Rápido de Bouzas.

NAVALCARNERO
Diego Conde; Stevens (A), Manu Jáimez, Álex González (A), Jose Antonio (A); Cifo (Astray 83’), Mena, Del Pozo (Joya 63’), Sergi (Fran Santano 72’); Joaquín (A) y Esnaider.
RÁPIDO BOUZAS
Brais; Adrián Gómez, Vitra, Kiko, Iago López, Cotilla; Santos (Toni Jou 46’), Armando, Diego Diz; Sánchez (A) (Rodri 86’) y Youssef (Álvaro 74’).
GOLES 0-1 Iago López (60′).
ÁRBITRO Sesma Espinosa, colegio riojano. Expulsó al técnico local, Fran Garrido.
INCIDENCIAS Mariano González, unos 400 espectadores.
Los Importantes 2018/2019
NAVALCARNERO
3.
2. Manu Jaimez
1. Joaquín
E: Fran Garrido 1

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