FICHA TÉCNICA |
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Manu Herrera; Nagore, Agus, Babín, Bermúdez; Fernando Sales (Saúl Berjón 56'), Abraham (Oriol Riera 73'), Rubén Sanz, Montañés; Borja (Miguélez 59'), Quini. |
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Mackay (A); Toni Lao (Bermudo 46'), Samuel, Agustín (A), Óscar Ramírez; Juanjo (A), Juvenal, Puigdollers; Fran Piera (A), Aaron Bueno (Baha 80') (A), Florian (Luna 63'). |
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1-0 Ruben Sanz (83') |
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Bikandi Garrido, colegio vasco. |
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Estadio de Santo Domingo, 4.300 espectadores |
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El Alcorcón acaricia una nueva gesta: la disputa del play off de ascenso a Primera División, algo impensable hace poco menos de dos años, cuando el equipo conseguía ascender a la división de plata. Habrá que esperar a lo que hace mañana el Almería, que no debe ganar, o esperar a la próxima jornada, ya que con uno de los seis puntos que quedan en disputa, lo tendrán conseguido, aunque reciben a un complicado e incomodo rival: el Real Valladolid.
No fue un partido nada fácil, todo lo contrario. El Sabadell, sin nada en juego, se mostró como un equipo peleón, que puso las cosas difíciles, que presionó desde el primer instante y que plantó batalla. El control del juego correspondía a los de Anquela, que cercaban con insistencia el área de Mackay, topando con las buenas intervenciones de una zaga catalana que apenas daba opción.
Fernando Sales, Borja y Quini dispusieron de oportunidades para inaugurar el marcador, sin suerte. Por el contrario, el Sabadell esperaba bien colocado al conjunto alfarero y prefería sorprender a la contra.
Tras el descanso, la misma tónica, con un Alcorcón controlando, dominando, manejando y, si cabe, acentuando aún más la presión y los acercamientos al área del conjunto arlequinado. Pero los minutos iban pasando y el Sabadell seguía dando la cara, no dejando ni un cabo suelto.
El cansancio empezaba a pasar factura a los de Anquela, que veían como el tiempo pasaba y el marcador seguía sin alterarse. Habría que esperar al minuto 83 de encuentro para que Rubén Sanz recogiera un balón en la frontal, tras un barullo en el área grande que terminó con el balón despejado, y empalmara un fuerte disparo que se introducía dentro de la red, lamiendo el poste derecho de la portería de Mackay.
Los últimos minutos fueron de nervios, de mantener el resultado. El partido acabó y Alcorcón estalló, explotó celebrando la consecución del primer paso, ya prácticamente conseguido, hacia un sueño impensable. Y esto no ha hecho más que empezar.
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