Antonio Fuentes. Majadahonda, Madrid. 21/05/2013 - 21h00
Raúl Hernández Grados, con apenas 18 años, fue el indiscutible protagonista del encuentro que el pasado sábado disputaron Rayo Majadahonda y Griñón. A pesar de su corta edad, esta joven promesa del conjunto majariego hizo tres de los cuatro goles que dieron el triunfo a su equipo. Una gesta, sin duda, para un chaval que milita en el juvenil de División de Honor del equipo que preside Enrique Vedia y que debutaba en casa con el primer equipo, aunque ya había tenido sus minutos la jornada anterior ante el Alcorcón B.
Tras el choque disputado en el polideportivo de La Canaleja, donde el TriVal lograba la clasificación para los playoffs de ascenso a Segunda B, tocaba celebrarlo como se merecía. Y con ellos estuvimos, primero a pie de césped y luego en los vestuarios del cuadro trivalense.
“Gol del Colmenar” proclamaban desde la grada. Corría el minuto 84 en La Canaleja y el Trival Valderas era campeón del grupo. Al final, tras un final de transistores, confusiones y sueños rotos, tanto Puerta Bonita como Villalba hicieron los deberes y el Trival no se movió de una tercera posición saboreada como la misma gloria.
Un gol de cabeza de Alex en el minuto 90 puso el colofón a un encuentro de fútbol total, en estado puro, con goles, remontada, intenso y sobre todo, épico hasta el pitido final que desató la euforia en la abarrotada grada del Antiguo Canódromo de Carabanchel. Un partido que pasará a la longeva trayectoria del Puerta Bonita como aquel que le condujo a la conquista de su primer Campeonato Nacional de Liga de Tercera División.