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Los hermanos Núñez posan con las camisetas de sus respectivos equipos, Rayo B y Colonia Moscardó. (FOTO: JESÚS RUIZ) |
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Aitor y Sergio. Hermanos y residentes en Aluche. Futbolistas. Aitor disfruta en el Rayo. Sergio cumple en el Moscardó su sueño de debutar en Tercera División. Su padre (ex jugador) les inculcó el amor por el fútbol. Su madre les inculcó el amor por la vida. Nos reciben en “Parque Aluche”, en el campo de tierra en el que comenzaron a enamorarse del balón. “Los Núñez de Aluche”. No son toreros, aunque si fuera por desparpajo podrían coger cualquier capote.
Así que todavía os juntáis en este campo en Navidad para jugar una “pachanga” entre colegas…
Sergio: Es una tradición que repetimos todos los años. Nos apostamos unas cañas los “Amigos de Aitor” contra los “Amigos de Sergio”, y tengo que decir que siempre ganamos nosotros.
Aitor: Ya, pero hay que dejar claro que mis amigos son los de siempre del barrio y él trae a medio Moscardó. Un año de estos me voy a traer a mis “viejos” compañeros del Atlético de Madrid B, como De Gea o Domínguez. A ver qué pasa… (Risas).
Aquí en “Parque Aluche” comenzó todo…
Aitor: Sí, señor. Siempre con los amigos, siempre con un balón. Nos valía cualquier espacio para jugar al fútbol. En Aluche siempre ha sido así y siempre será así.
Sergio: Aluche tiene ese alma de barrio en el que se vive en la calle. Aitor y yo también lo hicimos. Es la esencia de este barrio.
¿Todavía quedan futbolistas “de barrio”?
Sergio: Ese jugador se hace en los campos. Es cierto que ahora hay menos tradición, que a lo mejor los niños ya no salen a jugar al fútbol por las tardes como hacíamos nosotros cuando éramos pequeños. Todo radica en algo tan sencillo como jugar con tus colegas en un parque como éste.
Aitor vive del fútbol y Sergio complementa su vida con el fútbol. ¿Bien expresado?
Aitor: Fíjate que yo al fútbol 11 comencé a jugar tarde, ya en juveniles. Empecé en Los Yébenes, probé en el Atlético de Madrid y al final terminé en el Rayo Majadahonda. Fui subiendo categorías hasta que me fichó el filial del Atleti. Ahí me di cuenta de que me lo tenía que tomar en serio, pasar de hobby a profesión. Más adelante debuté con el Tenerife en Primera, un salto grande que me sirvió para cumplir un sueño.
Sergio: Mi camino ha sido más normal (risas). Nunca me he tomado el fútbol como una prioridad. Sin querer, he ido dando saltos. De Los Yébenes al Getafe en la mejor categoría de cadete. Y luego los juveniles del Moscardó hasta llegar al primer equipo. Sin ser tan profesional como mi hermano Aitor, pero también he conseguido mis cosas. Me hizo mucha ilusión subir con el “Mosca” a Tercera, fue increíble celebrarlo con toda la gente del barrio.
Aitor: Y que quede claro que mi hermano cumplió su gran promesa: cortarse la coleta si debutaba en Tercera. No veas que alegría se llevó mi madre (risas)
¿Veis vuestro futuro en el fútbol?
Sergio: Bueno, no me cuesta reconocer que veo mi futuro en otras cosas. Al fútbol le dedico mucho tiempo, pero siempre y cuando lo pueda compaginar con la Universidad (Ingeniería de Caminos). Pero me hace más alusión ir a entrenarme que a clase, ¡eh!
Aitor: Yo estudié algo más sencillito (Magisterio de Educación Física) porque en el fútbol nunca se sabe. Puedes tener una lesión como la de Rossi (Villarreal), que recaes y recaes y no sales del túnel. Por eso siempre es bueno tener estudios. Tienen mérito las dos cosas. Si priorizas el fútbol, no dejar lo otro. Y si te centras en otra actividad, no abandonar el balón aunque sea sólo por hobby.
La madre sufridora
“Mi familia es un caso en esto del fútbol. Mi madre por más que promete venir a partidos importantes, no lo soporta. Ni cuando jugué contra el Barça quiso venir, se queda en casa con muchos nervios. Es un show. Mi padre vino a ver mi debut en Primera en un Tenerife – Athletic, y terminó marchándose a la calle porque no aguantaba. A veces graba los partidos y luego me llama para preguntar qué tal ha ido, y así elegir si verlo o no”, nos explica Aitor con los ojos iluminados.
Si algún día os toca enfrentaros, ¿con quién irían vuestros padres?
Aitor: Ufff… Con los dos. Menos mal que todavía no se ha dado el caso.
Sergio: Con el que más lo necesitara. Es verdad que se ponen muy nerviosos. Saben que es importante para nosotros y por eso sufren si nos salen mal las cosas. Pero es para verlos (risas).
Aitor: A lo mejor algún día compartimos el mismo equipo…
Sergio: Yo lo firmo. Tal y como están las cosas y con lo bien que te va, sería una magnífica noticia para mí. Además, tú lo haces mejor en el lateral izquierdo, me puedes dejar a mí el derecho (risas).
Desde pequeños, rodeados de fútbol y más fútbol, ¿no?
Aitor: Siempre, siempre. No me imagino la vida sin fútbol. Mi madre ya se ha integrado y le gusta (risas). Mi padre llegó a jugar en Segunda B, en el Talavera, lo que pasa es que tuvo una lesión que le machacó. Además, antes no había tanta estabilidad y se tenía que ganar la vida con otros trabajos, así que tuvo que venir a Madrid. De ahí nos viene la afición. Nuestro padre nos metió el fútbol en la sangre.
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Aitor y Sergio en un momento de la entrevista. (FOTO: JESÚS RUIZ) |
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La camiseta de Pedro
¿Cómo fue en casa la semana previa al Rayo – Barça en el que debutaste?
Aitor: Muy divertida
Sergio: Estuvo muy graciosa
Aitor: A ver, yo en los entrenamientos iba viendo que a lo mejor jugaba. Pero sólo lo hablaba con Sergio, porque si le digo a mis padres que tenía opciones de jugar contra el Barcelona ya no duermen en toda la semana. Mi hermano me animaba, me decía que sólo iba a tener que lidiar por esa banda con Messi, Alves y Pedro (risas).
Sergio: No fue para tanto
Aitor: Messi jugaba andando. Y cuando arrancaba ya no lo veías. Pero un 0-7 nunca está justificado. Fue una pena.
¿Cambiaste la camiseta con alguien?
Aitor: Con Pedro. Es tinerfeño y teníamos amigos en común. Se portó muy bien conmigo, me dio la suya y yo también me quedé la del debut, que me hacía mucha ilusión conservarla.
Tan parecidos de cara, tan diferentes en el campo…
Aitor: La verdad es que yo siempre he jugado adelante, de extremo o de delantero, pero por circunstancias me retrasaron a los laterales. Mi hermano siempre ha jugado de central por su altura, pero este año también ha pasado al costado derecho, así que el destino ha querido que terminemos compartiendo demarcación.
Sergio: El que va de adelante a atrás es que es muy malo y el que va del centro a un lado se llama polivalencia (risas). Tenemos características distintas. Yo crecí rápido, así que desde pequeño me tocó dar pelotazos y rechazar; Aitor, como es un “tiro”, a jugar arriba.
Aitor, este año lo has vivido todo: jugar contra el Barça en Vallecas y disfrutar con el filial del Rayo en Segunda B. ¿Cómo ha sido la temporada para ti?
Aitor: Es bonito. Hay que pasar por todos los campos. Estoy contento, en cada partido he disfrutado por diferentes motivos.
¿Se va a salvar el Rayo?
Aitor: Hace unas semanas esta situación era inimaginable. Pero tenemos que confiar en los jugadores. Y la última jornada es en Vallecas. Con nuestra afición vamos a sacar esto adelante seguro.
Y tú Sergio, ¡vaya “temporadón” con el Moscardó!
Sergio: Como mi hermano con el Rayo B, por encima de nuestras posibilidades, aunque incluso nosotros comenzamos el año mucho peor que ellos, con muchas dudas. Todo el mundo se refiere a nosotros como un histórico, pero en realidad éramos un club de Preferente que estaba volviendo. Nos costó coger la forma de jugar de la Tercera. Llegamos a soñar con ascender, pero lo más importante es vivir estas últimas jornadas sin nervios, con mucha tranquilidad y con risas en los entrenamientos.
Aquellos amigos del Atleti
Antes has mencionado a De Gea y Domínguez. ¿Sigues manteniendo el contacto con los jugadores de aquel Atleti B?
Aitor: Sí, sí. Esto de las redes sociales te sirve para saber de todo el mundo. Han llegado muchos, como Domínguez, Camacho o Koke. Me llevaba muy bien con Claudio Giráldez, que ahora está en el Ourense. Y en su día, nosotros acogimos a David De Gea, que llegó al filial con 17 años cuando nosotros ya teníamos 20. Era como nuestro niño. Ahora ya no es tan niño, se ha ganado el presente y el futuro.
Una “pasada” poder compartir un rato de fútbol y de vida con “Los Núñez de Aluche”. Mientras posan para nuestro fotógrafo, Sergio nos confiesa que en su casa todos son “fans” de Elgoldemadriz. “Sobre todo mi madre, que los domingos desde las 9.30 horas ya está con vuestra página actualizando y dándole al F5, por si acaso”. Dos hermanos para una madre sufridora. Y es que madre no hay más que una. En el fútbol … y en Aluche.
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