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Mancera celebrando en Valdebebas el primer doblete goleador de su carrera (FOTO: A. LÓPEZ DE LA OSA) |
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Cuando el tiempo juega en tu contra y los puntos se escapan de tu casillero, el vestuario se convierte en la fuerza que permite a un equipo salir hacia delante. Luchar. Y tras mucho trabajo salvarse. Ésta ha sido la situación del TriVal Valderas. David Mancera Cobeño, central y centrocampista, según la necesidad del equipo, lo confirma: "Hemos pasado momentos muy malos. Pero el vestuario siempre ha tirado hacia delante, es la base de este TriVal".
La psicología, el equilibrio y la fe en el equipo ha corrido a cargo del míster, Marcos Jiménez, quien siempre creyó que la salvación era posible. "El cuerpo técnico ha hecho una labor muy buena con nosotros. Cuando peor estábamos mantenían la confianza", decía el central.
El miedo de bajar de categoría fue consumiéndose poco a poco gracias a dosis de apoyo entre los jugadores. La palabra equipo se tatuó en cada uno de los jugadores. Aunque la temporada, irregular donde las haya, no será recordada con gran optimismo: "Teníamos equipo para estar bastante más arriba, hemos tenido muchos altibajos", reconocía David.
Sí quedará para el recuerdo el último partido de esta temporada. A modo de colofón, la guinda al pastel. "La victoria en Valdebebas, con toda la afición apoyándonos, y haciendo el primer doblete de mi vida fue muy bonito" se sinceraba. Una victoria especial. Más de 100 niños visitaron la Ciudad deportiva de, para muchos, sus ídolos. Sin embargo, el verde del TriVal no lo cambiaban por nada. El sol y la alta temperatura hicieron del partido una aventura extrema: "La afición es de 10. Nos han apoyado en todo momento. Cuando hemos perdido, jugando de local o visitante, ahora en la recta final... Siempre", reconoce el bigoleador por primera vez.
La situación vivida en Móstoles (impagos a la plantilla) era conocida por todos los jugadores del TriVal. David, de hecho, ha sufrido las deudas de un club anteriormente: "Es muy difícil esa situación. Entiendo perfectamente su comportamiento. Imagínate ir a trabajar y que siempre te den largas con tu sueldo. Decirte que el mes siguiente lo recibes, luego que se escuden en que falta uno u otro papel, para total no recibir ni un euro..." Una situación, la de los impagos y deudas de los clubs, que califica como "vergonzosa".
David, muy crítico consigo mismo, cree que su año ha sido bastante "irregular". Gran culpa la tiene la amargura de las lesiones: "Nunca había tenido ninguna y este año hasta tres", lamentaba.
En junio expira su contrato con el equipo de Alcorcón, y él lo tiene claro: "Yo estaría encantado de seguir en este equipo, aunque es cierto que tal como está el fútbol hoy en día, hay que mirar bien todas las ofertas. Para mí no sólo es importante que el club por el que fiche pague al día, sino la proximidad al campo, ya que yo vivo en Alcalá", concluyó.
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