En una mañana fenomenal para disfrutar de un partido de futbol y pasar un día tan especial con los padres, celebrando la festividad de San José, el padre de Jesús, los del Valle de las Cañas pudieron suspirar aliviados y disfrutar del resto del día, gracias a la victoria que consiguieron frente al Villaverde Boetticher. Como anécdota De Loma salió con un gorro de aviador, para proteger la cabeza, muy parecido al que llevaba el portero del Chelsea Petr Cech.

Dos entrenadores con apuestas muy similares, amantes del toque y del futbol de ataque, del “jogo bonito”, se concitaron en Pozuelo en este luminoso día. Dos caballeros en un controvertido mundo del futbol, que amigablemente estuvieron departiendo, algo tan inusual, mientras sus equipos calentaban en el terreno de juego. Estos comportamientos, y apuestas deportivas. no deberían de ser una isla en este controvertido deporte, sino que tendría que ser la actitud que presidiera la manera de entender el “deporte rey”.

El Villaverde eligió campo, dejando que el sol pudiera deslumbrar a los dueños del campo, al ponerle a jugar frente al astro Sol que les pegaba de frente. Un Pozuelo con ganas de atacar desde el principio, con sus cuatro defensas habituales y un pivote en el centro del campo, Cholo, que eran el muro de contención, los demás, moviéndose continuamente, eran las líneas de ataque, puesto que hoy no había apenas centrocampistas, ni en el campo, ni en el banquillo, “al ataaaque” era la orden que Chema Ramos debió de dar a sus pupilos en el vestuario. El Villaverde no se quedaba atrás, y Francisco Sendarrubias puso en juego una defensa lineal de cuatro, una línea medular de dos, y luego en ataque y variando de posición a su póker de espadas para definir en el área contraria. Que ganas de ver futbol te dan estas apuestas.

En las gradas, los más de 200 espectadores, se decidían por la manga corta, merced a los 23º que marcaba el termómetro, y los jugadores en el campo subían mas la temperatura poniendo ganas, esfuerzo y emoción al encuentro. El Pozuelo llevaba el peso del choque, con un polivalente Cholo que dirigía el juego de su equipo, además de convertirse en el cerrojo del centro del campo, y que sumado a la hiperactividad de Cortijo y las ganas y desgaste de Cobos, componían una columna vertebral que tiró de veteranía, lo que al fin y a la postre les permitió hacerse con la victoria.

Ya antes del minuto 10, el balón pego en el larguero de la portería defendida por el ex del Pozuelo, Sebas, en un rechace de cabeza de Gª Saucedo a tiro de Ángel a saque de falta. El balón y el juego lo ponían los de verde, y los de azul llevaban el peligro en tímidos contraataques, bien llevados y derrochando un esfuerzo generoso. A los 17´un balón dentro del área del Villaverde es despejado por el portero visitante, alejando una oportunidad de peligro, poniendo de manifiesto unos reflejos fuera de lo común. El míster de los de Villaverde se afanaba en frenar el ímpetu de sus chicos, “ponedle calma…”.

Una regla a revisar es cuando un jugador recibe un golpe y se hace algo de sangre, ya que una muy rígida interpretación del reglamento por parte del Sr. Nemes tuvo alejado a Cobos casi cinco minutos del terreno de juego, para desesperación de su banquillo que no sabía qué hacer para que le dejaran volver al juego. Y este mismo jugador, una vez volvió al campo, protagonizó una jugada por la banda izquierda, se adentró en el área, y sufrió un agarrón de Mario Saiz, penalti que señaló el Colegiado sin dudarlo, con alguna leve protesta de los visitantes.

Ángel colocó el balón con mimo, y disparó con la izquierda al centro de la portería, con un Sabas que se lanzó a su izquierda, y cuando el esférico se colaba, lo rechazó con los pies, con tan mala fortuna para los de azul, que le cayó el cuero a los pies de Ángel, que hizo trabajar al operario del marcador, que andaba ocioso desde hace varios partidos, para poner el 1 a 0 en su casillero, y lo que es mejor, poniendo fin a más de 430´de sequia goleadora de su equipo.

El Villaverde Boetticher se fue arriba para igualar la contienda, con demasiado entusiasmo, tanto que cuando un jugador verde estaba lesionado les costó enviar la pelota fuera para que le atendieran, siendo recriminados por Chema Ramos, pero no paso de ahí, puesto que el encuentro fue de lo más cordial entre todos los actores participantes. El míster subió a su equipo que comió terreno a la defensa del Valle de las Cañas, defendiéndose prácticamente durante los últimos 15´. Cambió a sus extremos de banda, subió a San Segundo como segundo delantero centro y los centrocampistas perseguían a los defensas locales, un derroche que no les serbia para igualar el marcador. Y con un despeje de puños de un concentrado Salva, el árbitro mando a los jugadores a reponer líquidos, que se lo habían merecido.

El Villaverde Boetticher decidió quemar sus naves, y Francisco Sendarrubias aposto a ganador, tres defensas, dos medios y cinco delanteros, y Chema Ramos seguía igual, con lo cual las delanteras eran las que achuchaban a unos defensas que se las veían y se las deseaban para achicar balones, sobre todo los del Pozuelo, que también creaban peligro en internadas aisladas como una protagonizada por Marcos que centro al área en busca del remate del “hombre invisible”, saliendo el balón fuera de banda. El Pozuelo para quitarse el agobio adelanto su línea defensiva, y así conseguía robar el balón antes, y contragolpear con peligro, como en una jugada de Garcí que franco para rematar se lió con el balón, entregándoselo a los rivales.

Fruto de la posesión del balón del Villaverde se producía alguna que otra jugada de peligro, como la que protagonizó Mario Sánchez en el minuto 63 que solo ante Salva no pudo evitar que este despejara el balón cuando lo más sencillo era marcar, susto mayúsculo para la afición pozuelera. El Pozuelo pedía la hora desde el minuto 70, eran tres puntos de oro, y el tiempo no pasaba, mientras que el Villaverde veía que el marcador se iba a igualar, que era cuestión de tiempo, pero el gol no llegaba, a pesar de ser sus jugadores todos delanteros, y los del Pozuelo todos defensas. Chema Ramos que veía como los visitantes asediaban su portería animaba a los suyos “vamos, vamos Pozuelo”.

El sufrimiento de la grada, que pensaba en un Pozuelo alejado de los puestos de descenso, al menos esta semana, con tres puntos más en la clasificación, era evidente, porque se mascaba la tragedia en forma de gol del Villaverde, pero no fue así, y tras cuatro minutos de prolongación, con un Pozuelo tirando de veteranía, Cholo, Barroso, y sobretodo Cortijo, pudo irse con los tres puntos en la buchaca a celebrar el Día del Padre.

  1. POZUELO
    Salva; Busto, De Loma, Barroso, Fernando; Cholo; Ángel (A), Cortijo (A), Cobos (Gonza 73´), García (A) (Contreras 87´); Marcos (Gorka 69´)
    VILLAVERDE
    Sebas; Parra (Roberto Carlos 87´), Gª Saucedo (A), Saiz, Puertas; Duran, Trabado (A), San Segundo (Felipe 45´); Peño,  Arkine; Mario Sánchez (Ricardo 68´)
    GOLES 1-0 Ángel (32′).
    ÁRBITRO Cristian Nemes George (0).
    INCIDENCIAS Valle de las Cañas, unos 200 espectadores.
  2. Los Importantes 2016/2017
    POZUELO
    VILLAVERDE
    3. Cortijo 3. Trabado
    2. Cholo 2. Mario Sánchez
    1. Cobos 1. Felipe
    E: Chema Ramos 2 E: Paco Senda 3

1 comentario

  1. Estimado señor Francisco Javier Nieto, forofo de palabras baratas, a continuación expondré unos datos (no opiniones infundadas) que le sirvan para el gran futuro periodístico que le espera:

    Las heridas sangrantes y la ropa manchada de sangre en el deporte no es una norma del fútbol (del que usted entiende muy poco, demostrándolo semana tras semana en sus crónicas), ni runa “regla a revisar” (fruto de la ignorancia que le rodea y la poca cultura general que emana), ni siquiera una “rígida interpretación” de una persona que tiene una preparación adecuada para lo que está haciendo (todo lo contrario que usted, cegado por la hipocresía).

    Es una declaración conjunta de la Federación Internacional de Medicina Deportiva (FIMS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que han elaborado unas normas para evitar la transmisión del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y otros patógenos hemáticos en el deporte”.

    Por lo tanto, lo primero en la vida es la salud y le aseguro que lo último, lo menos importante, son sus OPINIONES BASURA.

Dejar respuesta