Informa: Ismael Corregidor (Majadahonda, Madrid) | Foto: Ricardo San Juan

El Atlético Baleares toma ventaja de cara a campeonar esta edición de la Copa RFEF. El cuadro insular marcó los dos goles que le dan ventaja de cara a la vuelta al inicio de cada tiempo. El próximo miércoles, en idéntico horario al de este, se resolverá la final, obligado el Rayo Majadahonda a ganar el partido o a empatar mínimo a tres goles para llevársela.

RAYO MAJADAHONDA
ATLÉTICO BALEARES

2

2

RAYO MAJADAHONDA

Miguel Ángel; Rubén, Javi Lorente, Oliva, Iñaki (Kike Vázquez 75’), De Pedro (Sergi 71’); Jose Luis (Jorge Félix 53’), Fabri; Rubén Blanco; Portilla y Joao Pedro.

ATLÉTICO BALEARES
Beneditt; Manu, Michael, David Prieto (A), Biel; Bruno (Riad 69’), Mauk; Javi Casares, Kike, Xisco (Rodrigo 81’); y Rubén Jurado
GOLES
0-1 Javi Casares (7’)
1-1 Portilla (13’)
2-1 Rubén Blanco (22’)
2-2 Rubén Jurado (48’)
ÁRBITRO
Velasco Arribas, colegio madrileño.
INCIDENCIAS
Cerro del Espino, unos 800 espectadores.

En líneas generales, ambos equipos dieron un buen espectáculo, sobre todo en la primera mitad. En un partido de guante blanco (tan solo se mostró una amarilla), las dos escuadras se mostraron mejor en ataque que en defensa, dando sensaciones de dudas ambas zagas. Quizá por ello, tanto madrileños como baleares parecieron jugar con el freno de mano echado en el segundo tiempo.

El choque tuvo un inicio fulgurante. El cuadro visitante salió desde el minuto uno a buscar el tanto que le diera ventaja en la eliminatoria, sin perderle la cara ofensiva el equipo majariego. De inicio golpearon los de Ziege a los siete minutos, con un tanto de Javi Casares (el mejor del partido) desde el pico del área grande, al palo contrario. El tanto en contra hizo despertar a los de Iriondo, que seis minutos y tres ocasiones después, lograron nivelar la contienda. Portilla se plantó solo ante Beneditt, estrellándose el balón en el larguero. El rechace fue de nuevo a Portilla, que con el portero vencido hizo a placer el 1-1.

El partido era un corre calles, con un constante ir y venir a las porterías, con más presencia en campo rival de los madrileños. Kike pudo poner de nuevo por delante a los forasteros, mientras que Portilla volvió a tener en sus botas el segundo. Al final, nueve minutos después del primer tanto local, Rubén Blanco volvió a beneficiarse de un rechace, en esta ocasión a disparo de Joao Pedro tras un centro desde la izquierda, para poner por delante a los nuestros.

Con el Majadahonda esta vez en ventaja, el partido continuó por los mismos derroteros, aunque dando mucha más sensación de peligro los blanquiazules (vestidos de amarillo) que los madrileños. Así Portilla y Joao pudieron aumentar la ventaja, mientras que para los de Ziege, Javi Casares y Rubén Jurado tuvieron las más claras para el 2-2. A éste último le quitó el gol Miguel Ángel en una gran parada a bocajarro.

El 2-1 fue el resultado al descanso, aunque por poco tiempo. A los tres minutos del paso por vestuarios, Rubén Jurado se aprovechaba de un fallo defensivo para plantarse solo ante Miguel Ángel, y esta vez sí batirle en el mano a mano.

No sabemos si condicionados por el tempranero empate; si era el plan para el segundo tiempo, o si era la batería que andaba floja, pero el caso es que ambos equipos se guardaron más en la segunda mitad. Tanto Rayo Majadahonda como Atlético Baleares levantaron el pie del acelerador, y aunque tenían ocasiones para llevarse la victoria, estas se contaban por muchas menos, como su presencia en campo contrario. El cuadro visitante apostó descaradamente por buscar el contragolpe con los veloces Rubén Jurado y Javi Casares, buscando el fallo defensivo rival. Por su parte los de Iriondo se adueñaron del balón, aunque sin ideas en los metros finales. Javi Casares y el capitán local Rubén (por dos veces) tuvieron el tercer tanto, aunque la más clara fue para Joao Pedro, que sin oposición en el área tropezó con el balón en el área pequeña, a servicio de Portilla. En descargo del brasileño también hay que decir que el balón le botó mal antes de que llegara a su posición, y en el intento de rectificar fue cuando cayó al suelo.

En el tramo final del partido, viendo que el cuadro mallorquín no tenía mucha intención de asomarse al área de Miguel Ángel más que a la contra, Iriondo retocó su defensa. Primero retiró a De Pedro por Sergi buscando más frescura; mientras que poco después Iñaki dejó su sitio a Kike Vázquez, restando un efectivo a la zaga y sumándolo a la mediapunta. Sin embargo, los cambios no le funcionaron bien al técnico majariego, puesto que su equipo no creó peligro sobre el marco contrario; mientras que los autores de los goles visitantes (Rubén Jurado y Javi Casares) tuvieron la victoria de su equipo en los minutos finales.

Pero el electrónico del Cerro del Espino no se movería más, otorgando así ventaja al cuadro balear de cara a la vuelta en Son Malferit, donde el Rayo Majadahonda tendrá que ganar o empatar a más de dos goles para llevarse el título; siendo conscientes los de Iriondo que jugando como en el primer tiempo, pueden lograrlo perfectamente.

 

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