Foto: Ismael Corregidor

marcado en rojo tenían tanto San Agustín como Alcalá este partido desde hace unas jornadas; puesto que podía marcar un antes y un después para ambos equipos. Un duelo directo por la permanencia, que acabaron llevándose los rojillos, que comienzan a crear un colchón importante con respecto al descenso. Curiosamente, ambos entrenadores apostaron para este trascendental partido, por un cambio en la portería, volviendo a ponerse bajo palos Miguelo y Juancho.

Aunque a los dos es iba mucho en el envite; más se jugaban los locales, en las catacumbas de la clasificación. Y salieron decididos los de Rodolfo Urías a romper su mala racha, y a tratar de dar caza a su rival en la clasificación (en caso de haber ganado se habrían quedado a tan solo cuatro puntos). En los primeros minutos, los locales tuvieron tres llegadas al área contraria, que acabaron con una mala definición y el balón por los aires. Y ete aquí, que enfrente apareció el Alcalá del pasado curso, que en la primera ocasión del partido, se adelantó en el marcador. Apenas habían transcurrido seis minutos del choque, cuando un buen centro desde la izquierda de Navarro, lo controló Nanclares con el pecho. El vallecano se acomodó el balón, y por bajo batió a Miguelo casi desde la frontal del área pequeña. De este modo, rompían su sequia goleadora a domicilio los complutenses (con este solo han marcado en dos partidos como visitantes), dejando la marca en 463 minutos sin anotar.

Por delante en el marcador, el Alcalá comenzó a gustarse. No es que barriera del campo ni mucho menos al San Agustín, pero si comenzaron a jugar más cómodos y sueltos los visitantes. El balón pasaba más por sus pies que por los jugadores locales, que tampoco le perdían la cara al choque. Porque si algo bueno tuvo el partido, fue que en todo momento ambos equipos trataron de jugar el balón. A pesar de las urgencias clasificatorias de ambos, sumidos en la lucha por el evitar el descenso, siempre apostaron por jugar el balón, sin enredarse en juego horizontal.

Pero como decimos, aunque los locales no le perdían la cara al juego, el peso del partido lo llevaban los cervantinos. Con la confianza que da ir por delante en el marcador, y sin la ansiedad de anteriores ocasiones, los jugadores rojillos movían con soltura el balón y creaban ocasiones. Pero sin dar mucho trabajo a Miguelo, puesto que el portero tan solo tuvo que intervenir en una falta directa de Navarro y en un disparo de Gonzalo Merchán. El resto de intentos de Del Valle, Nanclares y Castiella acabaron marchándose fuera, o despejado por algún defensor. Enfrente, tras el buen inicio local, Juancho vivió plácidamente la primera mitad.

El segundo tiempo comenzó con cambio en las filas locales. Del Val dejó su sitio a Pablo Miralles y el San Agustín volvió a salir en tromba. Esta vez, los de Rodolfo Urías si lograban finalizar con peligro, pero vieron como Navarro en dos ocasiones y Benítez en otra despejaban en última instancia casi bajo palos.

Al igual que ocurrió en el primer acto, los locales fueron de más a menos. Aunque en la segunda mitad los que mandaban sobre el césped eran los de Rodolfo Urías, se veía a los rojillos bien plantados sobre el campo, sin sufrir en exceso. Viendo que su rival se iba a volcar con todo, Jorge Martín de San Pablo ordenó a su equipo a permanecer ordenado en su campo, y sobre todo a no cometer errores. No es que los complutenses se metieran atrás ni mucho menos, pero sí tenían claro que su apuesta para la segunda mitad no era tanto en ir a por el rival, sino en evitar que vinieran a por ellos; no concediéndoles nada.

De este modo, el partido fue bajando en calidad, aunque seguía siendo entretenido para el espectador, sobre todo por lo que había en juego. Según iban pasando los minutos, el San Agustín comenzaba a desesperarse más, buscando con más corazón que cabeza mínimo la igualada. Frente a la precipitación local, la calma y el temple visitante que a la contra vio un filón con los espacios que se estaban creando. El San Agustín era un quiero y no puedo (tan solo creó peligro en dos faltas directas que botó Jesús y que repelió bien Juancho); mientras que el Alcalá pudo sentenciar el partido. Pero Benítez, Navarro, Castiella y Seubert remataron fuera; mientras que a Merchán le quitó un gol que parecía cantado Miguelo. El once rojillo remató desde el pico del área pequeña ajustado al palo, pero el meta tiró de reflejos y metió una buena mano abajo para evitar el 0-2.

De este modo, el Alcalá volvió a ganar como visitante casi nueve meses después (la última victoria fuera en liga fue el seis de Mayo); lo que le permite crear un colchón de ocho puntos con respecto al descenso, y comenzar a respirar tranquilo en una temporada aciaga. Todo lo contrario le ocurre a un San Agustín, que ve como el Tres Cantos le alcanza en la tabla, y como la salvación se aleja a siete puntos. Todo ello, tras acumular ya trece jornadas sin ganar, con unos guarismos como locales desoladores. Los de Rodolfo Urías tan solo han sumado cinco puntos de los treinta y seis disputados en su terreno de juego, en el que suman cuatro derrotas consecutivas, seis en los últimos siete partidos.

SAN AGUSTÍN
Miguelo; Cuevas, Koke, Bernal, Del Val (A) (Pablo 46’); Jesús (Víctor Merchán 72’), Jime; Charly, Palacios (Herranz 37’), Ivo; y Richi.
ALCALÁ
Juancho; Manu Díez (A) (Huelves 52’), Rafa, Benítez, Dani Navarro; Del Valle (Mario 57’) (A), Gonzalo Rodríguez, Pablo Rojo, Gonzalo Merchán; Nanclares (A) y Castiella (Seubert 75’).
GOLES 0-1 Nanclares (6′).
ÁRBITRO Sánchez Meneses (2).
INCIDENCIAS Pvo. Municipal de San Agustín del Guadalix, unos 150 espectadores.
Los Importantes 2018/2019
SAN AGUSTÍN
ALCALÁ
3. 3. Nanclares
2. 2. Navarro
1. Jesús 1. Merchán
E: Rodolfo Urías 2 E: Jorge Martín de San Pablo 2

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