José Luis Rodríguez Sánchez ‘Yosu’, ex futbolista y árbitro de la Tercera madrileña, habla por primera vez en Elgoldemadriz sobre la situación actual de nuestro fútbol

José Luis Rodriguez Sánchez pitó su primer partido en Tercera en el García de la Mata el pasado mes de septiembre. Fue un Internacional- El Álamo y allí estuvo Elgoldemadriz para compartir con él una jornada especial. (http://www.elgoldemadriz.com/yosu-de-parar-penaltis-a-pitarlos/). Desde entonces, teníamos pendiente una charla con él para conocer sus impresiones sobre cómo está siendo el cambio de jugar a pitar.

Han pasado diez años desde que se debutara como portero y ahora con 28 años, con un aspecto más formal y menos desenfadado que antaño, ‘Yosu’ aspira a todo como trencilla. “No me marco metas, solo trabajar duro cada día de entrenamiento para disfrutar en los partidos. Por supuesto, todo lo que hago y me esfuerzo es para llegar lo más alto posible. Si tengo que terminar mi progresión en Tercera, aquí me quedaré, orgulloso del trabajo realizado, mejorando para tener el nivel del colectivo lo más alto posible y aportando todo lo que he podido aprender a las nuevas generaciones”, comenta, al tiempo que reconoce que su trabajo como profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, le permite compaginar muy bien ambas ocupaciones. “Llegar a ser top en arbitrajes es difícil, pero siendo profesor es compatible. Son dos profesiones que me encantan lo que hace sentirme un privilegiado y que se pueden compaginar a la perfección”.

Su incursión en el arbitraje ocurrió casi de casualidad. Su padre, que siguió los mismos pasos (empezó de jugador y terminó de colegiado en Regional), le insistió en que hiciera un curso cuando jugaba en el Ciempozuelos. “Tenía 18 años y solo pensaba en jugar, no se me pasaba por la cabeza otra cosa, pero él convenció también a dos amigos míos y al final lo hicimos”, explica. Durante años compaginó ambas cosas (sabiendo que mientras tuviera licencia de jugador no tenía opción de ascenso en el arbitraje), hasta que se fue a jugar a Antequera, cuando se apartó momentáneamente para luego regresar y empezar a “tomárselo desde otra perspectiva. Tras pasar por Colmenar Viejo, Illescas o Madridejos llegaron las lesiones, comienzo de los trabajos y era más complicado seguir jugando al mismo nivel mostrado en años anteriores. Una vez asimilé que en el fútbol mi límite había llegado, y desde el colectivo arbitral me animaban porque venían en mis características una persona capacitada para progresar, tome la decisión de colgar los guantes y dedicarme plenamente al arbitraje”.

“Me ha chocado la diferencia entre ser futbolista, con muchos compañeros , técnicos a tu disposición y con mucha convivencia, a ser árbitro, donde cada uno va por su cuenta, es más solitario. Es lo que más me ha costado entender” confiesa Yosu, al tiempo que se muestra convencido de que el haber jugado le ha ayudado mucho. “Haber estado dentro del campo me ayuda a controlar y conocer muchos aspectos que desde fuera son más difíciles de ver o gestionar. También la dinámica de entrenamiento, perseverancia, entrenar cuatro veces por semana sí o sí… Aparte de lo que pasa dentro del campo, el trabajo fuera del mismo a través de la alimentación, entrenamiento y hábitos deportivos, te da muchas cosas que se ven reflejadas los domingos”. “Al final no somos dos colectivos enemigos, somos deportistas que vamos el domingo a un espectáculo, hay que tener un pensamiento similar. Si futbolistas y árbitros nos unimos, seguro que hacemos crecer el fútbol”, señala.

José Luis Rodríguez Sánchez, durante su debut en Tercera en el Inter de Madrid-El Álamo. Foto: Esther Juaranz

Rodriguez Sánchez es uno de esos árbitros a los que les gusta el diálogo. El haber estado en la perspectiva opuesta le ayuda a entender que en ciertas jugadas haya observaciones o nerviosismo. “Es normal que si anulas un gol o señalas un penalti, te protesten. Está claro que hay una línea que no se puede cruzar y un criterio que seguir, pero intentas ser comprensivo. Me gusta ser cercano y dialogar porque al final los principales perjudicados de una mala actuación somos nosotros”.
Y es que la filosofía de este colegiado es la de estar prepararse mucho y aplicar el sentido común y la coherencia. No en vano, sus referentes citados son por ejemplo, el valenciano Mateu Lahoz o el extremeño Gil Manzano -sabiendo qué características pueden ser utilizadas y cuáles no- dependiendo la categoría o situación de cada uno. Árbitros que por su personalidad y actitud, se les ve que cada domingo que saltan a un terreno de juego son felices y disfrutan con lo que están realizando.
También habla de un referente más cercano a él, Muñoz Piedra, con el que ha debutado como asistente en Segunda B y que curiosamente le pitó durante su etapa como jugador en el Ciempozuelos.

Yosu, con Muñoz Piedra en un partido con el Ciempozuelos y, abajo, esta temporada como asistente suyo en Segunda B.

Yosu ha logrado cuatro ascensos consecutivos de categoría, y este año, aunque es consciente de la dificultad, aspira a llegar a la categoría de bronce. De momento ha sido el primero en las pruebas físicas realizadas en noviembre en el grupo de talentos. “Cuanto más arriba, más fácil es arbitrar. Los jugadores tienen más calidad, entienden el espíritu del juego y los equipos intentar jugar con mayor ritmo e intensidad”. “He pitado también muchos partidos femeninos y me encanta, me parece que es un colectivo que está creciendo muchísimo. Me gusta verlas con la ilusión que juegan”.

Además, ‘Yosu’ asegura asimilar bien las críticas. “Me costaban más como jugador, era más joven y más inmaduro. Ahora ya me lo tomo de otra manera. Pero siempre lo he llevado bien, he entendido la parte del periodismo, de los compañeros y de la afición. En el campo arbitrando no me entero de mucho. Estás concentrado, con el intercomunicador hablando con los compañeros, aunque a un árbitro no le debe pesar lo que digan. Demasiadas cosas tenemos que controlar en un partido, como para perder tiempo pensando que dirán desde fuera”.

Sobre cómo lleva pitar a jugadores que fueron rivales o compañeros de equipo, confiesa “sabemos que cada uno va a hacer su trabajo, te respetan por lo que tú haces en el campo no porque te conozcan de épocas pasadas. Si hay acciones malas, son los primeros que tienen confianza para reprochártelo. En casi todos los equipos tengo algún compañero y siempre hay bromas”.

El colegiado, recibiendo el premio como mejor árbitro de Preferente en la 2016-17. Foto: RFFM

VAR y Ojo de Halcón
Una de los temas de actualidad en relación al arbitraje, es el uso de la tecnología en el fútbol. La opinión de Rodriguez Sánchez al respecto es clara. “Un día, mi familia, que son del gremio de la música, me preguntaron sobre mi opinión por el Var y les respondí con otra pregunta, si ellos estaban de acuerdo en que un concierto fuera en playback. El Var no lo veo bien, hay que ser autocríticos, prepararnos y entrenar para ser los mejores. Creo que puede ser más un problema añadido que una solución, y te pongo un ejemplo: La patada a Xabi Alonso en la final del Mundial, el árbitro la ve, pero es el minuto 15 de una final, y hay una gestión de partido. Esa patada con el var hay que expulsar. Seguro que en otro partido hubiera expulsado… Al final hay que controlar muchas más cosas. Ojo de halcón por supuesto, son acciones muy rápidas y en las que puedes estar tapado por jugadores, postes de portería, y es injusto no conceder gol cuando el balón ha traspasado la línea de meta o viceversa, pero var no, hay que ser autocríticos, entrenar y prepararse para ser los mejores sin necesidad de ayudas externas. Somos 3 miembros del equipo arbitral hasta segunda b, más arriba son 4 miembros… en competiciones europeas incluso más… suficientes ojos para observar lo que ocurre en un campo de fútbol”.

1 comentario

  1. En lugar de vender una película, lo que le vendría bien al colegiado es una curita de humildad. Una brutal prepotencia con la que trata a los futbolistas, asi como un nivel pésimo en su arbitraje. Hoy ha hecho el ridículo en un partido importante en la categoria. Estando perdido y poco resolutivo en las decisiones clave. Que mire el video del partido y lo analice que seguro que baja a la tierra. Ya de paso que vea tanto el gol legal anulado, como un mano a mano que ha cortado por fuera de juego inexistente. Igual que está para recoger premios orgulloso, podría hacer autocrítica.

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